El enfoque

¿Qué es el socioanálisis?

Las organizaciones no son solo estructuras, roles y procedimientos. También están hechas de relaciones, emociones, historias y experiencias, muchas de las cuales influyen en la manera de trabajar sin ser plenamente reconocidas.

El socioanálisis ayuda a prestar atención a esta vida menos visible de las organizaciones y los sistemas sociales.

Reúne el pensamiento psicoanalítico y el pensamiento sistémico para explorar lo que puede estar ocurriendo detrás de patrones conocidos: por qué un equipo se estanca, por qué vuelven las mismas dificultades, por qué un rol se vuelve imposible de ocupar o por qué un cambio provoca respuestas que nadie esperaba.

En lugar de suponer que el problema pertenece a una sola persona, el socioanálisis pregunta qué puede decirnos esa experiencia sobre el sistema más amplio.

También importa el entorno: los espacios donde se trabaja, las instituciones y comunidades alrededor, y el campo social más amplio. El socioanálisis presta atención a lo visible y a aquello de lo que se puede hablar, así como a los sentimientos y patrones inconscientes menos visibles. Ambos pueden influir en lo que llega a ser posible.

Cuando una tarea suscita ansiedad, un grupo puede desarrollar maneras compartidas de protegerse que también limitan su trabajo. Las fantasías inconscientes acerca de la autoridad, la pérdida o el cambio podrían formar parte de esa experiencia. Las considero preguntas para indagar, no verdades que haya que imponer. Explora la ansiedad, las defensas sociales y la fantasía inconsciente en el glosario ↗

Pensar juntos

El socioanálisis no consiste en que llegue una experta con la verdad oculta sobre una organización.

Es una forma de indagación.

Intento acercarme a lo que todavía no comprendo con curiosidad y asombro, dejando abierta la pregunta en lugar de apresurarme a encontrar una explicación.

Presto atención a la experiencia, las relaciones, los roles, la autoridad y los patrones que se repiten. Me interesan las cosas que no tienen sentido de inmediato. A partir de estas observaciones, desarrollo posibles maneras de comprender lo que puede estar sucediendo y las confronto con nuevas experiencias.

A veces esto permite pensar algo que ya se intuía. A veces abre otra manera de ver el problema. Y a veces hace posible algo nuevo.

¿Cómo trabajo?

Cada situación requiere una forma de trabajo distinta.

Puede incluir consulta y diseño organizacional, análisis del rol, coaching individual y grupal, terapia, Relaciones Grupales, Listening Posts, observación, entrevistas, sueños sociales, Future Search, Open Systems Events, hackatones sociales y trabajo experiencial sobre el cambio cultural y de equipos.

Todos comparten una disposición a escuchar con cuidado lo que está sucediendo, no solo lo que las personas dicen que debería suceder.

El propósito no es simplemente explicar el pasado. Es ayudar a personas y organizaciones a recuperar su capacidad de pensar, trabajar e imaginar qué podría ser posible después.

Consultar el glosario ↗

Raíces intelectuales

De dónde viene mi práctica

Mi práctica tiene sus raíces en la tradición Tavistock: aprender de la experiencia, estudiar los grupos y las organizaciones como sistemas vivos, y prestar atención a lo que puede estar sucediendo bajo la superficie del trabajo. El Tavistock Institute of Human Relations ↗ y Tavistock Consulting ↗ son dos ámbitos en los que esta tradición se ha desarrollado y puesto en práctica.

El estudio de los grupos de Wilfred Bion me ayuda a observar el movimiento entre la atención a una tarea compartida y los supuestos inconscientes que pueden llevar al grupo en otra dirección. Eric Miller y A. K. Rice plantearon otra pregunta para el estudio de las organizaciones: ¿cómo configuran el trabajo las tareas, las relaciones y los límites? Su concepción de las organizaciones como sistemas abiertos invita a atender los intercambios entre el grupo y su entorno.

En esta tradición, el trabajo de David Armstrong ocupa un lugar particular en la formación de mi práctica. Sus escritos sobre la organización en la mente, el grupo de trabajo y la «plurabilidad de la experiencia» siguen nutriendo mi práctica. Describió la imaginación ética como una respuesta activa, y a la vez resistida, a los dilemas de la vida organizacional y social: la capacidad de encontrar y dar forma a posibilidades de trabajar juntos en medio de restricciones reales. Esto me lleva a preguntar qué puede descubrir un grupo sobre su situación y sobre su propia capacidad de actuar.

En el sentido que le da este campo contemporáneo, el nombre socio-analysis suele atribuirse a Alistair Bain. En su ensayo On Socio-Analysis de 1999 reunió el psicoanálisis, las Relaciones Grupales, el pensamiento de sistemas sociales, el comportamiento organizacional y los sueños sociales como campo de indagación e investigación en la acción.

La contribución de Susan Long ha sido central para el desarrollo de la práctica socioanalítica. Su trabajo sobre el inconsciente asociativo presta atención a cómo surgen sentidos y conexiones dentro de los sistemas sociales y entre ellos. En Socioanalytic Methods reunió formas de observar, entrevistar y trabajar con sueños, roles y culturas organizacionales, dando al campo una rica vida metodológica.

Los trabajos de W. Gordon Lawrence sobre los sueños sociales y de Maurita Harney junto a Long sobre el inconsciente asociativo son otras contribuciones de las que me nutro. Cada una abre una forma distinta de prestar atención a la vida social.

Para leer más: Armstrong, Organization in the Mind ↗ · Armstrong y la imaginación ética ↗ · Bain, On Socio-Analysis (1999) ↗ · Long, ed., Socioanalytic Methods (2013) ↗

¿Cómo podría ayudar en tu contexto?

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